martes, 11 de mayo de 2010

IV

<< Siempre me intrigó que los huecos entre nuestros dedos, nuestras manos, encajaran tan perfectamente la una en la otra, como hechas únicamente con ese fin.. >>

Tumbada en la cama, abrazándose las piernas. Viva imagen de un bebé desprotegido, frágil.
Frágil y desorientada. Frágil y confundida. Frágil y con la mirada perdida...
Había pasado bastante tiempo cuando se dio cuenta de que por su mente desfilaban imágenes de la historia, de la parte feliz de su historia. 
De repente sintió húmda la cara y le dolían los ojos. Además del dolor punzante y constante en la cabeza. Se sintió aliviada. Por fin había llorado y mucho. Después de colgar no había sido capaz de derramar ni una mísera lágrima. No sabía el motivo, ni tampoco quería saberlo. Al fin y al cabo ya se había desahogado, se estaba desahogando. Sabía por qué lloraba. Lloraba por que lo echaba en falta. Echaba de menos sus sonrisas de por las mañanas, con carita de recién levantado. Echaba de menos sus te quiero, los que te cogían por sorpresa. Echaba en falta su '' Podremos hacer todo lo que nos propongamos si estamos juntos''. Echaba de menos encontrárselo detrás de la puerta, esperando a que ella entrara, para cogerla por la cintura y empotrarla contra la pared, para acabar en la cama fundiendo sus cuerpos en uno. Cómo echaba de menos hacer el amor con Adam... Cómo echaba de menos sentirse amada por Adam.
 - Amanda, ¿que cojones haces?¿No oyes el timbre o qué? Ni si quiera me coges el móvil, no se para que lo quieres. Sé que no te gusta pero he tenido que usar mi llave, estaba preocupado, pensaba que te había pasado algo. Joder, Amanda no vuelvas a hacerme esto. 
- Mario,no te pongas dramático... Lo siento, pero tampoco es para tanto.
- No se nada desde hace días de ti, tengo derecho a preocuparme. Joder, se me va a salir el corazón por la boca... ¿Se puede saber que estabas haciendo?
- ...
- Un momento.. ¿has estado llorando? Pues si que irías mal ayer, enana.
- No tiene nada que ver, déjame sola.
- Vale. Es Adam. ¿Sinceramente tienes esperanzas de que te deje sola? Pues ya puedes perderlas porque no vas a tener tanta suerte. Después de toda la que he formado para entrar...
Amanda, vamos a ver, que ese hijo de puta no te merece. Y tú tampoco te mereces estar así, mírate, ¿te has visto? No te lo tomes a mal,  pero estás horrible.
- ¿Qué te crees que no lo sé? Pero ¿qué hago? Marío, dime que hago porque yo ya no sé que más hacer. ¡Es que no puedo evitarlo! ¡¡NO PUEDO!! Le sigo queriendo y supongo que será así hasta que desaparezca del todo, o quizás no. No se, no se, ¡estoy perdida!
- Pues ¿sabes qué? Que yo te quiero a ti y eso implica hacer todo lo posible por no dejar que te autodestruyas de esa manera.
Así que... ven aquí pequeña.
Ven, abrázame cómo tu sabes y por cierto hoy te toca a ti pedir la comida china, es Domingo.


PD: Muchas gracias a todos los que me seguís, me leéis y me comentáis. Así da gusto continuar actualizando:)


2 comentarios:

La chica de las historias dijo...

Mario debe ser un buen amigo. Y por lo que veo olvidar a Adam no va a ser nada fácil. Más bien difícil, ais.. estas situaciones que mal nos lo hacen pasar :(
Un besito

Boo nocturna dijo...

Jo, qué triste... Aunque también tiene una parte bonita...

Besos.