lunes, 17 de mayo de 2010

Con la sensación de estar haciendo lo incorrecto, pero no poder dejar de hacerlo.

Odio que me mientas y que tengas razón.
Odio que alegres mi corazón pero aún más que me hagas llorar.
Odio no tenerte cerca y que no me hayas llamado.
Pero sobre todo, odio no poder odiarte. Porque no te odio.
Ni si quiera un poco. Nada en absoluto.

Luchando. Así es. Me sorprendí luchando conmigo misma. Más que conmigo, contra mi. Sé que esto no está bien. No está bien en la opinión de los demás, en la de esta maldita sociedad, incluso... incluso en tu opinión. Aunque te pique. Porque sé que te pica. La curiosidad y lo que no es exactamente la curiosidad.  Aunque te mueras por dejarte llevar. Porque te mueres. Lo sé, te estás muriendo por dentro.

En cuanto a mi opinión...bueno, en realidad mi opinión importa tres cojones.

4 comentarios:

Cerremos los ojos dijo...

Tu opinión en realidad es la única que te debe importad a tí. No a los demas sino a tí, y las opiniones de los demás, respecto a tí, siempre deberean estar detras de la tuya

Espia Rusa dijo...

Si que importa cariño.

pensamientoslokos dijo...

que no importa? yo creo que si, si no importa nuestras opiniones quien seriamos?

Mente Insana. dijo...

Con ese ''mi opinión importa tres cojones'' me refiero a mi opinión con respecto a las demás, al ser minoría..
vamos, que lo que yo piense no cambiará nada, por lo cual, importa bastante poco.